Municipalidad de Corral de Bustos Ifflinger

Agua potable

El recurso finito que debemos valorar y cuidar entre todos.
 
Casi coincidentemente con el Centenario de nuestra Ciudad, llegó el acueducto, desde la planta potabilizadora de San Marcos Sud, trayendo el vital elemento. Esta necesidad tantas veces postergada, modificó la cultura del agua de todos nosotros y mejoró la calidad de vida de los vecinos de la ciudad.
 
  

Los riesgos del agua no potable.

Nuestra ciudad, como tantas otras del sur de Córdoba, está ubicada en la llamada zona endémica del Hidroarsenisismo Crónico Endémico Regional, que produce cáncer en distintos órganos, con su ingesta prolongada; padeciendo la contaminación de las napas de agua subterránea con materia orgánica y  microorganismos provenientes de los pozos ciegos y el exceso de carbonatos que la transforma en "aguas duras" , limitando su uso a los servicios en industrias.  Estos eran algunos peligros a los que estabamos expuestos, y con un alto riesgo de padecer enfermedades por consumo de agua de pozo.
 
  
Los controles del agua potable.
  
El agua potable, de muy buena calidad, viaja por el acueducto desde la planta de San Marcos Sud y llega a la planta de almacenaje y nueva desinfección. Nuestra planta cuenta con dos cisternas de 350.000 litros cada una de capacidad, lo que significa una gran capacidad de almacenaje.
 
Al ingreso, el agua recibe una dosis de hipoclorito de sodio, desinfectante exclusivo para destruir microorganismos en el agua, para evitar riesgos de eventuales contaminaciones dentro del acueducto y de la misma cisterna.

 
A través de tres bombas que trabajan alternadamente, y mediante un dispositivo que le da presión, el agua es impulsada a la red domiciliaria para su uso en cada uno de los domicilios, comercios e industrias de la ciudad.
 
La planta de acopio y desinfección de agua, cuenta además, con un servicio de generación de energía eléctrica de emergencia, lo que permite, continuar brindando el servicio, aun cuando se interrumpa  el flujo eléctrico de EPEC.
Los niveles de cloro son controlados a diario, para mantenerlos en dosis adecuadas. En esta instancia es importante destacar la complejidad de la dosificación del Hipoclorito de sodio,  mas aún teniendo en cuenta que somos  "nuevos consumidores" de agua potable y nos cuesta acostumbrarnos al gusto que le confiere dicho desinfectante.

Los controles bacteriológicos, se llevan a cabo en el Laboratorio de la Escuela Normal Superior "Maestros Argentinos", mediante un convenio llevado a cabo entre la Municipalidad y esa Escuela. Las determinaciones se realizan semanalmente y los resultados son informados al Dpto. De Bromatología y Saneamiento Ambiental, donde son interpretados y archivados.
 
Agua con valor agregado.
Este servicio Municipal, es prestado a los vecinos a través de un moderno sistema de almacenaje, desinfección, distribución y controles sanitarios, pensando en que cada uno de quienes consumen el agua, son merecedores de recibir el vital elemento, en óptimas condiciones.

Hay que tener en cuenta que si bien el agua es un recurso que nos brinda la naturaleza, el agua que consumimos en la ciudad, tiene valor agregado: está potabilizada.

Esta cualidad le asigna un costo complementario al producto suministrado, más el servicio de distribución domiciliario.

Es importante que todos los que consumimos agua potable, tengamos en cuenta que, por más dinero que tengamos para adquirir el agua, no nos da derecho a malgastarla.

Tengamos en cuenta que el agua dulce (ríos, lagos, algunas napas subterráneas), es una ínfima cantidad en el planeta y con un agravante: cada vez somos más habitantes, cada vez se contamina más y se derrocha mucha cantidad. Por nosotros y por las generaciones del futuro, ¡CUIDEMOS EL AGUA!